Diary of Happiness: ¿tiene la felicidad una geografía?
CULTURA, Septiembre 2026
Villa Empain, F. Boghossian. Bruselas

Jean-Michel Othoniel, Diary of Happiness
La exposición Diario de la felicidad de Jean-Michel Othoniel convierte Villa Empain, sede de la Fundación Boghossian en Bruselas, en una invitación a pensar cómo los lugares, las culturas y los encuentros construyen nuestra mirada. ¿Tiene también la felicidad su propia geografía?
Pocas ideas ocupan hoy tanto espacio en nuestra conversación como la felicidad. La convertimos en aspiración personal, indicador de bienestar y, cada vez más, en una responsabilidad individual. La visita a Diario de la felicidad, la exposición de Jean-Michel Othoniel en la Fundación Boghossian, nos llevó a contemplarla desde otra perspectiva: la influencia que ejercen sobre nosotros los lugares, las culturas y los entornos de los que formamos parte.
La exposición reúne en Villa Empain más de cien obras inspiradas en treinta años de viajes del artista. Armenia, Bélgica, Italia, Estados Unidos, Francia, India, Japón y Turquía dibujaron un itinerario vital que la Fundación presenta como una «geografía de su pensamiento». Othoniel transforma esas experiencias en un lenguaje propio de vidrio, color, reflejos y formas. Cada geografía deja una huella y esa huella pasa a formar parte de su creación.
La propia historia de la Fundación Boghossian refuerza ese diálogo entre geografías y culturas. Creada en 1992 por Robert Boghossian y sus hijos Jean y Albert, joyeros de origen armenio, durante sus primeros quince años centró su actividad principalmente en mejorar las condiciones de vida y la educación de jóvenes en Armenia y Líbano. En 2006 adquirió Villa Empain y emprendió su restauración. Cuatro años después abrió sus puertas como Centro de Arte y Diálogo entre las culturas de Oriente y Occidente. Desde entonces, más de 800.000 visitantes han pasado por este espacio, que acoge exposiciones y residencias de artistas y desarrolla proyectos sociales, educativos y artísticos.

Jean-Michel Othoniel, Diary of Happiness

Jean-Michel Othoniel, Diary of Happiness
Diary of Happiness: ¿tiene la felicidad una geografía?
Durante nuestra visita surgió una pregunta: ¿educan los lugares la mirada? Los espacios que habitamos, las personas que encontramos y las culturas que conocemos participan en la construcción de nuestros gustos, nuestras aspiraciones y nuestra manera de interpretar el mundo.
Villa Empain forma parte esencial de la experiencia. Esta joya del Art Déco bruselense crea con sus jardines, su piscina y sus espacios abiertos una atmósfera en la que arquitectura, arte y vida social conviven de una manera especialmente estimulante.
Al caer la tarde, las esculturas doradas de Othoniel se reflejaban sobre el azul del agua mientras la música acompañaba las conversaciones y el cóctel reunía a personas de distintos ámbitos alrededor del arte. Entre las obras surgieron interpretaciones, conversaciones y preguntas compartidas. Villa Empain se convertía así en algo más que el espacio de una exposición: un lugar para encontrarse, intercambiar ideas y disfrutar de la belleza. Esa combinación de cultura, pensamiento, sociabilidad y placer constituye también una forma de entender el estilo de vida contemporáneo.

Villa Empain, F. Boghossian. Bruselas
Que suceda en Bruselas añade otra dimensión. Ciudad de encuentro internacional y sede de las principales instituciones europeas, ofrece un contexto especialmente coherente para una Fundación cuya vocación se centra en el diálogo entre las culturas de Oriente y Occidente.
¿Y nuestra felicidad?
Othoniel presenta su trayectoria como una búsqueda que avanza «de la sombra a la luz». Sus corazones, esferas de vidrio, transparencias y colores adquieren otra dimensión cuando comprendemos que tras ellos existe una mirada formada durante años de viajes, experiencias y encuentros.
Quizás ahí aparezca la reflexión más interesante. Nuestra mirada también se forma entre lugares, relaciones, imágenes, valores y culturas que configuran aquello que consideramos bello, valioso y deseable. Tomar conciencia de esas influencias puede ayudarnos a comprender mejor desde dónde elegimos.
Diary of Happiness nos dejó algunas preguntas al salir de Villa Empain: ¿qué lugares han construido nuestra mirada?, ¿qué personas y experiencias han configurado nuestra idea de una vida feliz?
Quizás ahí resida una de las capacidades más valiosas del arte: ofrecernos belleza, generar conversación y devolvernos preguntas sobre nuestra propia vida.
Diario de la felicidad dibuja la geografía personal de Jean-Michel Othoniel. Una tarde de arte, música y conversaciones en Bruselas nos invitamos a pensar en la nuestra.
¿Cuál es la geografía de nuestra felicidad?
