
Barcelona busca su sitio en el mundo de la moda. La marcha de los diseñadores catalanes consagrados a Cibeles y la imposibilidad de competir con los grandes de Milán, París, Londres y Nueva York ha obligado a la capital catalana a mirar hacia otro lado del sector: las nuevas promesas. La segunda edición de la pasarela Barcelona 080 se presentó sin ánimo de polémica, para mostrar los diseños y las ideas en ebullición de jóvenes talentos tanto nacionales como internacionales. La acogida ha sido muy buena y ya se ha confirmado la segunda edición para septiembre.